¿Qué hacer cuando caemos en la rutina?

rutina

Todos, en algún momento de nuestras vidas adultas, hemos experimentado el «fastidio» de haber caído en la rutina. Para muchas personas la rutina genera altos niveles de insatisfacción y de estrés, a la vez que un creciente desinterés por la vida.

La palabra rutina, proviene del francés «routine» que significa recorrer un camino o ruta (en francés route) que ya es conocida o trillada. Por ello, cuando caemos en la rutina, es porque hemos perdido la frescura de lo nuevo que se ha diluido en la repetición de lo cotidiano. 

Me gustaría reflexionar sobre el origen e impacto psicológico de la rutina y qué podemos hacer para remediarla.

En primer lugar, todos los seres humanos necesitamos algún grado de estabilidad psicológica, una base conocida sobre la cual apoyarnos, pues si todos los días tuviéramos que volver a iniciar de cero cada cosa que hacemos y sabemos, la vida sería prácticamente inviable.

Por otro lado, la rutina es un fenómeno estrictamente psicológico, pues físicamente la repetición de los actos fisiológicos como la respiración, el ciclo de vigila-sueño, el latido cardíaco, la digestión, etc. se desarrollan ininterrumpidamente, y con escasas variaciones, hasta el final de la vida.

Esta sensación – quizás comparable al aburrimiento que sentíamos durante la niñez – va generando un desgaste interior, una pérdida de entusiasmo, una visión sombría y apática de la vida, una frustración y cansancio, que desemboca en un automatismo, la pérdida de la conciencia, que hace que los días, meses y años pasen casi «sin darnos cuenta». De ahí que sea necesario intervenir para salir de la rutina, para salir de ese camino trillado que nos lleva a la insatisfacción y frustración interiores. 

Lo «Nuevo»

Muchas veces, tratamos de paliar la rutina, insertando algo «nuevo» en nuestras vidas. Siendo así, no es sorpresa que el consumismo se haya convertido en nuestra forma de vida. Compramos y consumimos objetos, servicios y experiencias constantemente para tratar de salir, al menos unos instantes, de ese vacío causado por la rutina.

No niego que la «innovación» es una manera de salir de la rutina. Pero ¿es sostenible? ¿A qué costo buscamos innovar en lo individual y colectivo? Una breve mirada a nuestro alrededor nos permite apreciar de primera mano los efectos de nuestra sed constante de consumo, de lo novedoso…

Pero existe otra manera, un tanto olvidada, un antiguo poder que posee el ser humano y la naturaleza misma: La renovación.

Heráclito dijo: «No nos bañamos dos veces en las aguas de un mismo río, ni siquiera una vez». Ni el río, ni nosotros somos los mismos. Si el cambio es la constante de la vida, entonces ¿cómo es que caemos en la rutina? 

La naturaleza se renueva, día a día, año con año a través de las estaciones. Nuestro cuerpo mismo, aprovecha los momentos de reposo para recuperarse de las actividades previas. Por ello, para salir de la rutina, hay que saber descansar.

Saber aprovechar naturalmente los cambios de la vida y fluir con ellos es quizás la manera más natural de salir de la rutina. Jamás un día será exactamente idéntico al anterior. Por ello, es bueno salir y tomar contacto con la naturaleza al menos unos instantes cada día, esto hace mucho bien física y psicológicamente. Es una forma de renovación.

Otras herramientas…

El arte es otra excelente herramienta para salir de la rutina, pues despierta nuestra creatividad, que no es más que la capacidad de crear, de hacer algo nuevo y es algo que todos los seres humanos poseemos. Si enmarcarnos en una técnica artística nos parece complicado, la manera más sencilla es introducir belleza, armonía, higiene y orden en lo que hacemos, por cotidiano que sea.

Finalmente, es fácil caer en la rutina cuando avanzamos por la vida sin un sentido. Cuando tenemos un propósito claro, la repetición es la oportunidad idónea para perfeccionarnos en eso que hacemos. Aprender algo nuevo, corregir un error, desarrollar una virtud latente también son formas de renovación.

Para la filosofía, la búsqueda constante y el amor por la Sabiduría son las maneras naturales de renovación y los mejores antídotos contra la rutina.

Dr. Albert Girón
Instructor Nueva Acrópolis El Salvador

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Aclaración: Las opiniones vertidas en este artículo son exclusivas del autor y no representan necesariamente una postura oficial de Nueva Acrópolis El Salvador.

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