Con “M” de Mamá

“Convierte los puntos en letras, las letras en palabras, las palabras en un mundo.” Anthony Doerr

 

Mama oceano

Con “M” de Mamá

Es en mayo cuando se escriben estas palabras y es el 10 de mayo que se celebra el día de la Madre en los siguientes países: Belice, Catar, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Guatemala, India, Malasia, México, Omán, Pakistán y Singapur. Sin duda alguna, festejar a la madre es una festividad mundial, solo que en los diferentes países se celebran en distintas fechas.

En esta ocasión, y movidos por esta hermosa festividad dedicada a nuestras madres, queremos compartirte algunos datos que podrían interesarte acerca del origen de la letra “M”.

Refiere Plinio El Viejo en su libro VII “La Humanidad, las instituciones y la invención de las artes” que, según testimonio de Antíclides, las letras del alfabeto fueron inventadas por el egipcio Menón.

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La invención de las letras, en su mayoría, podrían provenir de la observación de la misma naturaleza. De esta forma, una de las letras más antiguas y sagradas sería la letra “M”, según nos los comparte la gran filósofa Helena Blavatsky en uno de sus trabajos literarios. Esta letra simboliza el agua en su origen: El Gran Mar. Es un signo que representa las ondas del agua, como fuente, origen de sabiduría y vida. De ahí que, en varias representaciones de grandes personajes, sus nombres empiecen con esta letra, como por ejemplo: Myrtha, Mâyâ, Mut, Minerva, María, Miriam o Moisés.

Palabras como: materia, maternidad, materializar o madre (del latín “mater”) podrían estar íntimamente relacionadas a la vida y la generación, con la vida que nace de las aguas. Y la idea de “madre” lleva siempre asociada la letra M en diferentes idiomas provenientes del protoindoeuropeo: Madre, Mare, Mère, Mae, Mother, Mutter, Moeder, Moder, Mor, Mathair, Mamm, Matb, Matka, Majka o Motina. También en otras culturas tan distantes como la Quéchua, donde se decía “mama” mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles, como en la famosa expresión: “la Pachamama”.

¿Será simple casualidad? Cada quien puede formar su propia opinión. Lo que sí  es cierto, es que observando lo cotidiano y algo tan común como la letra “M”, podemos encontrar su historia y sus misterios, si nos permitimos ir un poco más allá.

Vale la pena volver a asombrarse de las cosas que nos rodean día a día. En lo cotidiano podemos reencontrar tesoros tan valiosos como el amor de nuestras madres, que merecen un agradecimiento especial por permitirnos llegar a este mundo. ¡Gracias madres del mundo por permitir que la vida continúe! ¡Feliz día de la Madre!

 

Carlos Garay / Nueva Acrópolis

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Aclaración: Las opiniones vertidas en este artículo son exclusivas del autor y no representan necesariamente una postura oficial de Nueva Acrópolis El Salvador.

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