Patria est communis omnium parens
Cicerón
“La patria es el padre común de todos” es la traducción de esta frase. En este mes hemos celebrado doscientos años del primer grito de independencia, es admirable como la causalidad de los eventos se han ido sucintado a través de los años para que hoy por hoy vivamos en esta hermosa tierra, que ha sido cuna de grandes héroes, pensadores, filántropos, mártires, artistas, poetas, hermanos nuestros que en épocas pasadas dieron lo mejor por su país. ¿Si este mágico lugar que llamamos patria ha dado a luz tan dignos hijos, acaso no es lógico pensar que nosotros estamos destinados a hacer grandes cosas por ella?.
Recientemente visitamos con un grupo de jóvenes un museo de arte que donde observamos la exposición de obras y objetos en conmemoración al bicentenario, también visitamos en ese mismo lugar el monumento a La Revolución, esta singular pieza fue construida por muchísimas rocas venidas de diferentes lugares del país, convergiendo en construir esta hermosa figura humana que alza sus manos al cielo. Como todo lo material, esta obra de arte se ha ido lentamente deteriorando y es tiempo de renovarla. De igual forma podría renovarse los ideales que le dieron nacimiento. Hablo del hecho que hace doscientos años hubieron mujeres y hombres en estas tierras luchando por algo más que sobrevivir individualmente, se entregaron generosamente a buscar un beneficio colectivo, y en el curso de los años, otros más se han conmovido por su nobleza de actos y aportaron en mantener viva la libertad, hermandad, justicia, altruismo y tantas otras virtudes que el presente momento histórico reclama para que se renueven las fuerzas y energías que sostienen a nuestros pueblos.
Preservar esas sonrisas y miradas valientes de los niños que sueñan con volverse personas grandiosas, los cantos de los jóvenes que con su alegría y barullo ondean los aires de esperanza, los adultos que con un corazón dispuesto trabajan incansables para dejar algo mejor a sus nuevas generaciones, los abuelitos que con su nostalgia cuentan de tiempos mejores y anhelan que el presente nuevamente sea glorioso. ¿Acaso esto no es conmovedor?, ¿no son ellos la causa por las que se han librado tantas luchas?. Hoy por hoy esos ecos de la historia nos recuerdan que no deben olvidarse los antiguos sacrificios y triunfos, es un buen tiempo de continuar los sueños, esa energía renovadora que llevas contigo amigo lector, es la pieza del rompecabezas, es tu noble corazón que busca expresarse con nuestros hermanos. Es nuestra patria que merece lo mejor que hay en nosotros, tú mereces ser mejor y podemos lograrlo. Que tu nombre se inscriba en el libro de los héroes y de aquí a unos cuantos siglos se recuerden a los valientes que se atrevieron a hacer realidad el sueño de un nuevo y mejor país.
CG